Por un mundo donde el trabajo sea para sostener la vida y no la ganancia de los ricos
1ro de Mayo Manifiesta Feminista

El mundo no está parado, nosotras seguimos sosteniendo la vida. Ante la pandemia se dice que el mundo está parado, invisibilizando nuevamente nuestros trabajos y negando que esta crisis golpea de forma desigual recayendo de forma específica sobre las mujeres y disidencias.

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El mundo no está parado, nosotras seguimos sosteniendo la vida. Ante la pandemia
se dice que el mundo está parado, invisibilizando nuevamente nuestros trabajos y
negando que esta crisis golpea de forma desigual recayendo de forma específica
sobre las mujeres y disidencias. Las mujeres y disidencias estamos trabajando más
que antes y de forma más precarizada. Las tareas de cuidados y reproductivas no
pagas se han intensificado. A su vez la exigencia del teletrabajo en algunos sectores
fuertemente feminizados como la educación y los servicios en general, está
aumentando los niveles de explotación y precarización, no hay límite de horas ni
espacio entre el trabajo doméstico y el asalariado. El espacio doméstico, nuestros
cuerpos y tiempos, están siendo laboratorios del capital. ¡No vamos a normalizar
esta situación!

La crisis sanitaria, la imposibilidad de atender a todxs en los hospitales, muestra de
forma evidente lo que venimos diciendo desde los feminismos: el espacio doméstico
es político y produce valor, el sistema se sostiene con nuestro trabajo invisibilizado
históricamente. Si no, ¿quién cuida a lxs que no tienen cama en los hospitales? Las
medidas sanitarias están suponiendo que hay un “ejército de reserva” gratuito que
cuidará las vidas de lxs que son descartadxs por el neoliberalismo. Las tareas
históricamente mal pagas, despreciadas y hasta no reconocidas como trabajo (que
recaen mayoritariamente sobre mujeres y disidencias, racializadas y migrantes) hoy
se tornan esenciales para garantizar la vida de todxs. Es necesario revalorizar y
socializar los cuidados comunitariamente.

Nuestra salud y nuestras vidas sobre sus ganancias. Si nuestras vidas están en
riesgo no podemos seguir produciendo para los ricos. La prioridad debe ser el
cuidado de todas las vidas, no las ganancias de UPM, la ARU, los sojeros ni otros
capitales. Rechazamos y denunciamos que se experimente con las vidas de lxs
trabajadorxs y sus familias. La emergencia sanitaria ha intensificado la
precarización de trabajos esenciales fuertemente feminizados como la salud y los
servicios. Auxiliares, limpiadoras, vendedoras, sin los implementos sanitarios
básicos, mientras los dueños de las grandes tiendas, laboratorios y mutualistas
especulan con los precios y nuestras vidas. Salud es tener alimentos sanos, techo,
agua limpia para beber, tierra para cultivar, educación, vínculos sanos y sin
violencia.

Por un mundo donde el trabajo sea para sostener la vida y no la ganancia de los ricos.

Manifiesta Feminista
1° de Mayo
Nuestros cuidados sobre sus negociados. Mientras las mutualistas siguen cobrando
el cien por ciento de las cuotas mutuales se nos niega la atención primaria,
aplazando o interfiriendo con controles ginecológicos, pediátricos, impidiendo
partos con acompañantes, y en algunos casos dificultando interrupciones de
embarazos. Están ahorrando con nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Nos queremos libres y sin deuda. Mientras miles de trabajadorxs están sin ingresos
o en seguro de paro, los ricos especulan y aumentan sus ganancias con la suba del
dólar, de los precios y el recorte salarial. La solución a esta crisis social y económica
no puede ser más endeudamiento, de lxs trabajadorxs y lxs pobres, y salvataje a las
grandes empresas.

El problema no es sólo el virus, es el neoliberalismo racista y patriarcal. Queda de
manifiesto que el neoliberalismo no puede resolver esta crisis, y que la magnitud de
la misma está agravada por valorizar al capital frente a la vida. Un sistema que
recorta y desvaloriza los trabajos que reproducen la vida, mientras favorece el
agronegocio que intoxica nuestros cuerpos y ambiente. Un sistema basado en la
explotación y la desigualdad que oprime a lxs pobres, mujeres, disidencias, cuerpos
racializados y migrantes.

Nuestras vidas no son un efecto colateral. “Quedate en casa” no es opción para
todxs. Para muchas de nosotras los hogares no son un espacio seguro, es el lugar
donde más abusos y feminicidios se cometen. Los feminicidios no son efectos
colaterales, como si fuesen algo inevitable frente a la pandemia. Quedarse en casa
no es una opción cuando no se tiene qué comer y hay que salir a conseguir el
jornal. Quedarse en casa no es una opción cuando no se tiene vivienda o para
quienes son expulsados de las suyas. Denunciamos que en plena pandemia el poder
judicial y el gobierno pretenden criminalizar y desalojar a vecinxs de Santa
Catalina. Repudiamos todo intento de desalojo y denunciamos las alianzas que se
dan entre la especulación inmobiliaria y el poder judicial para desalojar a quienes
habitan las tierras.

Lo urgente es el cuidado de la vida. Mientras nos matan, nos desaparecen, nos
explotan, nos precarizan, el gobierno plantea una ley de urgente consideración que
aumenta la represión, la criminalización de la pobreza y de la protesta, arremete
contra nuestras libertades. Una Ley que incrementa la privatización, pone una
regla fiscal, profundiza el latifundio, favorece aún más a las inversiones extranjeras,
atenta contra la preservación de la biodiversidad, ataca la educación pública,
reforma la seguridad social, vulnera el derecho a la vivienda. Es evidente que las
urgencias hoy son otras: garantizar la alimentación, la vivienda, la salud y la vida
de todxs.

Al encierro doméstico no volvemos más. Denunciamos que las medidas sanitarias
se utilicen para aumentar los niveles de control social, militarización y represión
policial. Denunciamos la criminalización a las ollas populares, las que sostenemos
entre vecinxs y compañerxs. Enfrentamos el hambre tejiendo solidaridad, porque
es urgente poder comer.
No nacimos para estar encerradxs. No queremos que el encierro y aislamiento sean
considerados prácticas de salud o rehabilitación, en manicomios, cárceles, casas de
“salud” y clínicas psiquiátricas.

No queremos volver a la normalidad, porque la normalidad es el problema. Es
necesario revalorizar y socializar los cuidados, los trabajos reproductivos (que
producen vida) no pueden ser los menos valorados. Queremos un futuro que ponga
en el centro el cuidado de la naturaleza y la vida.

Sostenemos la vida para transformarla. Luchamos y nos organizamos para sostener
y cuidar la vida. Tejemos redes de contención afectivas y materiales, sostenemos las
ollas populares y merenderos, estamos alertas ante la violencia patriarcal. Somos el
tejido que nos sostiene. Seguimos moviendo el mundo mientras lo cambiamos.
La salida de esta crisis debe ser feminista, migrante, plurinacional, antipatriarcal, antirracista, antimanicomial, anticapitalista, antiextractivista y antifascista.
En las calles o en las casas, la revuelta continúa.

Feministas hacia el 1° de Mayo.

Donde habitan nuestros cuerpos, habita la lucha antirracista. Las mujeres y
diversidades afro vivimos en nuestros cuerpos múltiples discriminaciones basadas
en género, edad, etnia, clase social y orientación sexual. Existe una gran desigualdad con respecto al empleo, salud, educación y acceso a la participación política, así como al reconocimiento de los aportes en la cultura, que continúa siendo limitada para nosotras. El racismo estructural e institucional marca y determina de forma radical nuestro desarrollo humano. No nos cansaremos de recordar que las razas no existen, que la raza se inventó para justificar la explotación y opresión de la
esclavitud, esclavitud que terminó hace muy poco tiempo en nuestro continente y
que hasta el día de hoy se mantiene viva bajo diferentes máscaras. El racismo nació
del discurso científico y sostiene el sistema capitalista hasta nuestros días.

Asamblea de mujeres, lesbianas y trans de Paysandú
Bloque Antirracista
Colectivo Bibi - Ni Una Menos Soriano
Colectivo Ecofeminista Dafnias
Colectivo Vilardevoz
Comisión de Mujeres, Lesbianas y Trans CEIPA.
Desmadre
¿Dónde están nuestras gurisas?
Feministas Organizadas de la Costa
La Cuerpa Oeste
MásMúsicas Uruguay
Minervas
Mujeres en Alerta de Ciudad de la Costa
Mujeres y Disidencias de UTU
Profesoras Feministas de Maldonado
Profesoras Feministas - Montevideo
Red de Feministas de Maldonado
Resonancia Feminista - Paysandú
Revolviendo La Polenta
Taller por la Liberación de la Mujer “Célica Gómez”
Vecinas en los Muros
Manifiesta
Feminista

Publicado el 2 de mayo de 2020
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