Marcha de la Diversidad. 2020
Orgullo es Luchar

"...Acá estamos marchando las discas lesbianas, les discas trans, gays, bisexuales y de otras tantas identidades discriminadas, gritando que no permitiremos más que se nos invisibilice. Construiremos colectivamente para poder acceder al placer, libres de abuso y violencias..."

Fotografías por rebelArte
Licencia: Creative Commons

Proclama:

Una vez más marchamos por la Diversidad, marchamos porque es nuestro derecho y por nuestros derechos!
Este año gritamos Orgullo es luchar. Porque desde los últimos soplos de la
dictadura hubo quienes se organizaron para que pudiéramos estar hoy celebrando nuestra existencia. ¡Hagamos ruido, porque esa es la mejor forma de demostrar que existimos y que no permitiremos ninguna marcha atrás en nuestras conquistas!
Miles de compas han hecho posible que hoy nos encontremos nuevamente.
Compas que ya no están, otres que continúan y nuevas generaciones de lucha.
Porque en momentos como éste, luchar se vuelve el mayor acto de empatía.
Aprovechamos para recordar a Antonio Bergamasco, artista y docente, a Carolina Poggi, compañera y fotógrafa histórica de nuestras marchas, Alberto Restuccia, también conocida como Bety Farías, gran referente del teatro y de la contracultura y a César Cigliutti, compañero activista argentino, fundador y presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (La CHA). ¡Hasta siempre compañeres!
También recordamos a las compañeras trans asesinadas, Kiara Acosta, La
brasilera, Kasandra y la Pochito. El transodio mata impunemente y el Estado es
cómplice. ¡Basta de travesticidios y trans-feminicidios!
Marchamos por les compañeres trans privades de libertad en un sistema
penitenciario que vulnera sistematicamente los derechos humanos.
Hoy marchamos por nuestras compañeras, por aquellas que hoy no están porque han sido asesinadas en manos de la violencia machista. Marchamos por las que fueron desaparecidas. Marchamos porque estamos hartas de sufrir día a día la violencia patriarcal que atraviesa todos los espacios que habitamos. Porque se ha dicho que la violencia a la que están expuestas aquellas mujeres encerradas con sus agresores en esta pandemia no son más que un daño colateral. Nuestro orgullo más grande es luchar por nuestros derechos, por tener una vida digna y libre de explotación capitalista y patriarcal que violenta nuestros cuerpos.
Marchamos porque la Ley integral de violencia basada en género sigue hoy sin
presupuesto, porque quienes gobiernan el país la han pospuesto, demostrando una vez más que para ellos nuestras vidas pueden esperar, aún cuando el femicidio se declaró emergencia nacional.
Marchamos en contra de un gobierno que impone una agenda “provida” que busca limitar los derechos conquistados. Nosotres decimos “¡ni un paso atrás!”. El aborto es Ley en Uruguay. Las mujeres lo exigimos y el pueblo lo respaldó: la maternidad como deseo y jamás como castigo.
Hoy marchamos porque LO URGENTE SON LAS PIBAS. Condenamos la trata de personas con fines de explotación sexual, en donde las victimas son
mayoritariamente mujeres cis y trans, niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad socioeconómica. En lo que va del 2020, en nuestro país hay 17 mujeres desaparecidas. ¿Dónde están nuestras gurisas? ¿Qué pasó? Vivas se las llevaron y vivas las queremos de vuelta.
Sostenemos que el Estado es responsable por omitir datos y minimizar una de las manifestaciones más agudas de la violencia de género. Es responsable por la falta de compromiso político en la aplicación de la Ley de Prevención y Combate de la Trata de Personas.
Tanto en la Operación Océano como en todas las causas exigimos justicia y
reparación por las que ya no están, por las que no tienen voz y por las que
rompieron el silencio. Repudiamos la respuesta discrecional de la justicia a estos violadores y explotadores de menores.
Por las que han nacido en Uruguay y por las nacidas en cualquier parte. Porque cuando migramos lo hacemos con todos nuestros derechos.
Seguiremos en alerta.
También queremos solidarizarnos con todas aquellas que se han visto obligadas a crear y buscar espacios seguros de palabra y escucha. Ante todo esto, queremos gritar bien fuerte: ¡No estás sola, nosotres te creemos!
Marchamos contra todas las manifestaciones de odio, porque el feminismo debe ser amplio, debe luchar por y con todas: con las trans, con las afro, con las indígenas, con las discas, seropositivas, con las migrantes. Ser feministas no es odiar, y sí abrazar las luchas de las más oprimidas. ¡Fuera Terf!
Hoy marchamos porque las leyes impulsadas por los movimientos sociales no son nada si no se aplican, si no se les asigna presupuesto, si se posponen, si se nos niega su ejercicio.
Marchamos porque el Estado no está cumpliendo la ley trans al no brindar
herramientas para su correcta implementación. En particular para personas trans en situación de pobreza extrema, sin conexión, lejos del centro de la capital.
También marchamos porque las barreras de acceso a la salud de las personas trans se profundizan por los recortes del Gobierno Nacional. Exigimos que se cumpla lo establecido en la Ley Integral para Personas Trans. ¡Que el Gobierno Nacional tenga voluntad política real! Muchos prestadores privados de salud siguen incumpliendo la ley y negando el acceso a los tratamientos trans específicos. Ya es ley , ¡pasemos de la letra a los hechos!
Marchamos por testeo rápido de VIH, universal y gratuito, en todo el territorio
nacional. Saber nuestro estado serológico es un derecho, acceder a información de calidad sobre prevención y cuidados es un derecho también. Las campañas de educación y comunicación para erradicar el estigma sobre el VIH/SIDA son una obligación del Estado.
Exigimos todos los tratamientos disponibles, en todos los prestadores de salud del país.
También marchamos porque exigimos que se haga cumplir de forma efectiva la ley de reproducción asistida. Los privados siguen mintiendo y robándole a las parejas incumpliendo la ley.
Vemos con preocupación los recortes en el Sistema Nacional Integrado de
Cuidados. El cuidado es un derecho que debe garantizarse colectivamente, y esto solamente se cumplirá si se le asignan los recursos necesarios y se lleva a cabo como corresponde.
Marchamos porque las personas con discapacidad todavía estamos lejos de la
accesibilidad, tanto en las ciudades como en el transporte; es necesario llegar a todos los rincones del país. Marchamos por el acceso al trabajo de las personas con discapacidad. El Estado incumple con la ley de cupos que apenas cubre el 1%.
Porque ni siquiera nos toman en cuenta en aquellas políticas pensadas para
nosotres. Se nos ha querido imponer el teletrabajo para no hacer accesibles los
espacios laborales. No permitiremos que sigan tomando decisiones por nosotres.
¡Dejen de infantilizarnos!
Acá estamos marchando las discas lesbianas, les discas trans, gays, bisexuales y de otras tantas identidades discriminadas, gritando que no permitiremos más que se nos invisibilice. Construiremos colectivamente para poder acceder al placer, libres de abuso y violencias. ¡También exigimos políticas específicas contra el abuso sexual hacia las personas con discapacidad!
Exigimos que la accesibilidad deje de ser un privilegio de ricos. ¡Basta de
capacitismo!
La ley de medios sigue sin cumplirse. Los medios masivos de comunicación
continúan operando y no permiten la democratización de la información. ¡No
podemos seguir sin saber qué está pasando en nuestro país!
Hoy marchamos por nuestro derecho a una educación sin exclusiones. Porque es en la educación pública donde hemos logrado impulsar la cultura del respeto y la lucha contra la discriminación. Por eso, nos posicionamos en defensa de un presupuesto digno para la educación pública.
Venimos acá a decir junto con trabajadores de la educación y estudiantes: ¡viva la educación pública! ¡Sin educación pública no hay futuro!.
Hoy los avances están en riesgo por una Ley de Presupuesto que recorta todos los recursos que apoyan las trayectorias educativas de las personas más vulneradas.
Ataca nuestra socialización, alimentación y construcción de ciudadanía.
Compromete el futuro de les hijes del pueblo , de las personas empobrecidas, de las personas con discapacidad, de las personas afro, trans, migrantes y a todas las que han sido históricamente postergadas. La educación no debe ser un privilegio
de clase, ¡es un derecho!
Marchamos nuevamente por un sistema educativo sin violencias institucionales, que
permita que las infancias y adolescencias transiten sus etapas educativas en
libertad y sin closets, sin violencias, hostigamiento ni discriminación.
Para el pueblo no cabe duda: defender la educación pública es defender la libertad y la dignidad humana.
Por eso repudiamos el proyecto de Ley de Educación Sexual que es una nueva
embestida de los sectores reaccionarios asociados al conservadurismo político y religioso, que buscan frenar la educación en derechos humanos en nuestro país.
El proyecto de ley pretende romper con principios básicos de la educación
uruguaya: el derecho a la igualdad, a la libertad de cátedra, a la laicidad, a la no discriminación y al pensamiento crítico. Todos un orgullo histórico de nuestra sociedad.
Hoy, movilizándonos frente a la Casa de la Democracia, le decimos bien claro a ese grupito de legisladores: ¡NO PASARÁN!
Hoy también marchamos contra la LUC. Repudiamos el permiso que le otorga a la policía para abusar de la fuerza, lo que impacta con más dureza sobre las personas pobres, en situación de calle, las trans, las afro, las maricas, las tortas y las disidencias. Sobre las personas pobres, que conviviendo con discapacidades son censuradas y reprimidas en las calles, en los semáforos y en las plazas.
Exigimos garantías en el acceso a la justicia para las personas más vulneradas. Es imprescindible que exista acceso al patrocinio jurídico para las personas afro, trans, para todas las mujeres que son víctimas de la violencia machista y no cuentan con recursos económicos.
Exigimos acompañamiento legal y justicia, porque sin justicia no hay paz.
Marchamos contra la LUC, porque atenta contra el derecho a huelga y el derecho a expresar nuestros reclamos. Criminaliza la protesta, habilitando a las fuerzas policiales a reprimir manifestaciones, sin siquiera contar con el aval de la justicia.
La situación de emergencia sanitaria generada por el Covid 19 ha sido excusa, a su vez, para el abuso de poder sobre trabajadoras y trabajadores, principalmente hacia peones rurales y trabajadoras domésticas, quienes se ven obligades a trabajar en las casas de sus patrones, poniendo en riesgo sus propias vidas y las de sus familiares, sin contar con la libertad de poder elegir estar en su propia casa. ¡Basta de esclavitud!
También marchamos en contra de la LUC porque desconoce la realidad de miles de mujeres víctimas de violencia de género, se olvida de protegerlas y hace mucho más dificil comprobar la violación y el abuso de menores ante la justicia.
En esta Ley vuelven a aparecer los viejos discursos que fomentan y aplauden el odio y la violencia entre seres humanos. Mientras tanto, intentan restaurar la convicción hegemónica de que hay un ser superior al que le debemos
sumisión: el varón rico de clase media, blanco, cisgénero, sin discapacidad y heterosexual.
Todas estas formas de odio, hoy y siempre han sido amenazas hacia nosotres,
promovidas por quienes tienen el dinero, el poder y dominan los discursos que
circulan en los medios masivos de comunicación y redes sociales.
Hoy venimos a informarles que por más dinero que inviertan, ¡jamás nos
someteremos a su mundo de odio, dominación, dolor e injusticia!
La LUC es otro retroceso para los movimientos sociales que luchamos contra los discursos de mano dura que tanto daño nos hicieron como país y que sostienen que los problemas de convivencia social se solucionan con palos, aumentos de penas, represión policial y más cárceles inhumanas y superpobladas.
¡Uruguay ya le dijo NO A LA BAJA Y NO A LA REFORMA! Ahora nos toca decirle: ¡NO A LA LUC!
Hoy tampoco podemos olvidar que por negligencia de las autoridades de gobierno, debido al desmantelamiento de programas, han muerto dos personas en situación de calle en lo que va del año. ¡La calle no es lugar para vivir! Tampoco lugar para morir. Exigimos políticas públicas efectivas, basta de caridad.
Los discursos de odio perpetuados por quienes hoy ocupan lugares de poder tienen consecuencias. Cuatro personas fueron asesinadas a manos de grupos neo fascistas. En lo que va del año, tres personas afrodescendientes en situación de calle sufrieron atentados contra su vida: Gustavo Castro, encontrado muerto con una herida de 11cm en la cabeza, luego de buscar refugio sin ser recibido y ser detenido por la policía; Andrés Vargas, prendido fuego mientras dormía, quien aún sigue luchando por su vida; y Victor Andrade, artista que fue despojado de sus pertenencias y sus herramientas, luego de ser detenido por la policía de forma arbitraria. Nuevamente se evidencia la impunidad ante el ataque hacia las vidas de las personas afrodescendientes y empobrecidas.
Marchamos porque en todas las calles del país las personas afrodescendientes
somos atacadas, violentadas y reprimidas.
Hoy marchamos porque vivimos diariamente la pobreza. Las personas afro en
Uruguay duplicamos los niveles de pobreza y triplicamos los niveles de indigencia.
Marchamos para que se cumplan los cupos laborales y las becas estudiantiles que conquistamos para todas las personas en situación de desigualdad.
Hoy marchamos por una democracia sin racismo; porque este gobierno
neoliberal, en alianza con la derecha fascista, perpetúa las prácticas coloniales y aristocráticas, que profundizan las desigualdades estructurales que vivimos las personas afrodescendientes.
Hoy, también marchamos porque las vidas negras importan. El año se vio sacudido por actos de violencia racista, que tuvieron alcance mundial, pero que es parte de la cotidianeidad que vivimos las personas afrodescendientes hace más de 500 años.
Este año no tenemos nada que celebrar. Recordamos a nuestres hermanes
estadounidenses: Breonna Taylor, George Floyd y Jacob Blake y a tantes hermanes que fueron asesinades brutalmente por la mano represiva del Estado: la policía.
Esta realidad se repite en toda Latinoamérica, especialmente en Brasil, el país en donde son asesinados más jóvenes afro periféricos por la policía, sin ser noticia, sin ninguna indignación mundial. Tampoco podemos dejar de lado el caso de Facundo Castro en Argentina, uno de muchos jóvenes que sufrieron la desaparición forzada y el asesinato en manos de la policía bonaerense.
Esto remarca la dimensión golpista de la policía en toda América, la derecha
argentina justifica el actuar de sus fuerzas al sitiar la Casa de Gobierno, afirmando que se trata de reclamos laborales. Colombia reprime a sus juventudes cuando exigen justicia por Javier Ordoñez, asesinado por agentes de las fuerzas de seguridad. Bolivia, que luego de sus reiteradas masacres ahora disfraza discursos golpistas como sacrificios por la democracia. El fascismo es contagioso y no hay mayor prueba que quienes hoy se encuentran sentados en nuestro parlamento.
Estamos alertas. Son los restos de impunidad con los que seguimos cargando los que permiten esto.
Por eso, como todos los años, seguimos marchando exigiendo verdad y justicia. Los sucesos de los últimos meses, con representantes nacionales que usan su lugar en el Parlamento para cuestionar resoluciones judiciales y ampararse en sus fueros, nos vuelven a demostrar que la historia reciente está más viva que nunca, aunque ellos intenten disimularlo.
Ahora, quienes han disparado por la espalda, violado a hombres y mujeres, aplicado torturas a seres humanos que se encontraban atados, hambrientos, enfermos; dicen ser héroes y patriotas. Se regodean con sus compañeros de armas diciendo que lo harían nuevamente, pero cuando los interroga la justicia mienten, esconden y dicen haber perdido la memoria.
En su trinchera, quienes en campaña se mostraban comprometidos con la
búsqueda de nuestros compañeros y compañeras, hoy nos demuestran ser
cómplices y cobardes que crean un relato donde se cuestiona a la justicia. No
daremos un paso atrás por quienes fueron, por quienes estamos y por quienes
vendrán, que nos digan dónde están ¡Verdad, memoria, justicia! ¡Terrorismo de
Estado Nunca Más!.
Marchamos sumando nuestras voces al reclamo de un Presupuesto digno para el Pueblo. Porque a las restricciones que el gobierno adjudica a la pandemia se están sumando otras que poco tienen que ver, pero que sin duda nos golpean
especialmente a quienes partimos de un piso desigual. El alcohol en gel no borra a las miles de personas que quedaron sin ingresos, víctimas de la especulación empresarial, o a las que hacen fila en ollas populares porque la plata no da.
Marchamos denunciando la falta de respuesta estatal a quienes perdieron por
completo su fuente de ingresos. Mencionamos especialmente a quienes viven del trabajo sexual y son, muchas veces, el único sostén económico de sus familias.
En línea con lo planteado por el PIT-CNT, insistimos en la necesidad de que el
Gobierno tome medidas contra esta crisis, como una renta transitoria de
emergencia, intervención para proteger las fuentes de trabajo y más presupuesto para la salud y la educación.
Es necesario hacer alusión a la problemática medioambiental: porque ni la Tierra ni las personas somos territorio de conquista. El capitalismo, el patriarcado, la heteronorma y el sistema racial son aliados en una constante industria de fundamentalismos entrelazados que nos proponen vernos como objetos de consumo. Los impactos irreversibles del cambio climático deterioran todos los días nuestras condiciones de vida y la de todos los seres del planeta.
UPM sigue siendo una amenaza en nuestro territorio. El tren avanza, y en breve comenzaremos a ver los impactos de la Ley de Riego sobre nuestros alimentos, sobre el agua que sale de nuestras canillas, sobre la que beben los animales en ríos y arroyos. Cuidar la tierra también es parte de nuestras luchas, porque quienes siempre hemos sido vulnerados somos les primeres en ver el desgaste de nuestro ambiente.
Como es tradición, la unidad entre los movimientos sociales se ve representada con las múltiples formas en que vamos tejiendo redes. Sin ir más lejos, a esta Marcha la hicieron posible los aportes de un montón de organizaciones sindicales y profesionales, así como de colectivos sociales muy diversos. Otro ejemplo son nuestres compas de SUTEL, quienes se posicionaron en contra de la designación de un fundamentalista antiderechos como asesor de comunicaciones para la presidencia de ANTEL. La laicidad y el respeto a nuestras identidades deben ser base para nuestra democracia, y no podemos permitir que se designen cargos de confianza a quienes han militado en contra de los derechos humanos.
Es por todas estas cosas que hoy acá está el Movimiento Social Uruguayo, como cada 8 de Marzo, cada 1° de mayo, cada 20 de mayo, cada 14 de agosto. Estamos siempre para celebrar los 25 de julio, las Marchas a Punta del Este del cooperativismo, defendiendo la ley de medios o juntando firmas para nuestras causas. Y en medio de las pandemias y las crisis, también estamos.
Es por eso que hoy, más que nunca, nos abrazamos en nuestra diversidad y
teñimos las calles de colores, para recordarle al mundo que el odio y la violencia solo crean miedo, rechazo e ignorancia. Vamos a seguir reclamando vivir libres de cualquier encierro como respuesta a la culpa y a la vergüenza con la que nos educaron; queremos vivir sin armarios, sin tapujos, sabiéndonos libres e iguales en dignidad y derechos.
Porque siempre que el miedo fue la norma que rigió nuestra existencia, el
orgullo fue nuestra respuesta. Esta vez no será distinto. Les decimos una vez más que al fascismo no le tenemos miedo y que vamos a seguir orgulloses de luchar por ser quienes somos, sentir sin moldes y seguiremos transformando la realidad para hacer de ella una en la que entremos todes.
¡Marchamos porque lo que nos llena de orgullo es luchar!

Publicado el 27 de septiembre de 2020
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